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¡Hazlo tú también!

¡Hola! Estoy aquí porque yo, como quizás ahora tú, sufrí de hipotiroidismo por varios años.

Quiero compartir contigo mi experiencia: cómo me sentía, cómo me diagnosticaron y cómo ahora puedo decir que estoy recuperada. 

Es importante que sepas: pude controlar y sanar mi hipotiroidismo porque no era congénito.

Cuando las personas nacen con este padecimiento, es importante que lleven una revisión médica y que no abandonen su tratamiento.

Recibir el diagnostico de hipotiroidismo no es fácil. más cuando tienes 23 años y estás por terminar la universidad: te gusta salir, divertirte, caminar, pero ya no te sientes con las ganas de hacerlo: te duermes en todos lados, tienes problemas de estreñimiento y comienzas a perder la memoria.

Sí, ya no te acuerdas ni de comer. Comienzas a ver que el cabello se te está cayendo y no sabes el porqué; además, la cara se te hincha y estás deprimida todos los días.


1. Mi diagnóstico

Cuando acudí al médico, éste me sugirió hacerme una gammagrafía de la tiroides, en donde descubrieron que tenía bocio multinodular. Yo no sabía que era eso.

Después me enteré de que el bocio es un agrandamiento de la glándula tiroides; otro estudio que me realicé fue el perfil tiroideo, en donde salí positiva en TT3 y TSH; ambas hormonas estaban en niveles más bajos. El diagnóstico fue hipotiroidismo. 

Y pues me quedé pasmada, estaba pasando por una situación difícil y la verdad en ese momento no tenía con quién compartirlo.

La gente a veces piensan que si estás de mal humor o te sientes triste es porque eres voluble o exageras mucho las cosas; no siempre es así, nuestro estado de ánimo también tiene que ver con el funcionamiento de nuestras hormonas tiroideas. 

La tiroides controla todas las funciones básicas de nuestro cuerpo:

Regula:

  • El metabolismo
  • La temperatura corporal
  • El crecimiento
  • El sistema nervioso
  • La asimilación de los diferentes nutrientes
  • El ritmo cardiaco y el desarrollo de la piel


2. La indagación

El médico me dijo que prácticamente no podía hacer mucho por mi, que debía tomar mi pastillita de yodo todos los días y resignarme. Y así comenzó “mi nueva vida” No sabía qué comer o qué no comer.

Así que tuve que investigar por mi propia cuenta toda esta parte de la nutrición y de los buenos hábitos. Yo realmente no comía tan mal, decía yo, pero descubrí que no sólo la alimentación es esencial para tener una tiroides sana, también lo es nuestra salud mental.

Descubrí que muchos casos de tiroides aparecen por estilo de vida, que el estrés puede alterar el funcionamiento de la glándula.

Así como lo lees, que si estamos expuestos a situaciones de estrés constantemente podemos sufrir de hipotiroidismo. Entonces, recordé que había pasado por lapsos fuertes de estrés durante mis estudios, además de que no dormía lo suficiente y no me alimentaba bien. Todo esto me había dañado. 

*Es importante que tomemos en cuenta todas estas cosas que posiblemente los médicos no nos dicen.

Lo primero que pensé fue -Voy a subir de peso- ya que éste era el único síntoma que conocía de la enfermedad, pero no, me di cuenta de que los había peores, por ejemplo, la ansiedad, el insomnio y, por supuesta, el estreñimiento.

Probé diferentes opciones: fibra, jugos naturales, licuados, etc. y todo lo que encontré para mejorar mi situación, la cual no mejoró de un día para otro, que quede claro.

Llegué a pensar que quizás nunca mejoraría, que me moriría así, pues eso era lo que decían algunas personas en Internet, que la enfermedad era para siempre.

Cuando llevaba más o menos 2 o 3 años con el padecimiento, me asaltó una crisis de ansiedad acompañada de insomnio, situación que provenía principalmente de estrés, sí, pero ahora en el trabajo, lo que empeoró mi tiroides.

3. El control y el camino hacia la sanasión

Todo hasta el punto de llegar al psicólogo, pero con las terapias sólo vi una mejora mínima. Tenía lapsos de ansiedad mezclados con depresión e insomnio, esto hasta que un amigo me aconsejo tomar vitamina B, y pensé, cómo me puede ayudar la vitamina B si tengo tantos años con estos problemas.

Pues sí, la vitamina B, en especial la B6 y la B12 me ayudaron a regular mi sistema nervioso, en primer lugar. 

No me había dado el tiempo de investigar sobre esta vitamina, pero conforme fui consumiéndola pude notar que el insomnio ya no era tan recurrente, que me sentía menos cansada y que tenía más ganas de levantarme para realizar mi rutina diaria.

También comencé a realizar ejercicio de forma regular y cambié mis hábitos alimenticios. Claro, esto sin dejar atrás mi yodo. Y así desde hace ya 3 años. 

Me han estado practicando estudios para ver cómo sigue mi tiroides y los resultados han sido muy alentadores: odas las  hormonas están dentro de su rango, lo que es maravilloso para mi. Pensé que viviría todo el tiempo con el hipotiroidismo, pensé que me moriría con esto y lo peor, que podría empeorar durante el trayecto. 

No sólo solos resultados han sido buenos, ahora me siento 100% mejor, con mi estado de ánimo y con mi cuerpo.

Tomo el medicamento, pero en un porcentaje mínimo, y me encuentro en un proceso para dejarlo, si es que el médico lo aconseja asi.

Con la vitamina B, que no dejo y que me a ayuda a sentirme bastante mejor,  la alimentación, el ejercicio y  el cambio de hábitos, que es esencial para lograr que esta mejora sea permanente.

Pero algo muy importante, aprender a controlar las situaciones de estrés, que no podemos evitar, pero si canalizar.



3. Suplementos


Agregar suplementos a tu alimentación diaria resulta muy bueno para tu tiroides, pues los alimentos ya no contienen la cantidad de nutrientes como antes, por lo que deberías tomar...

  - Complejo B, especialmente  vitamina B3, B6, B5 y B12

  - Probióticos

  - Magnesio

  - Aceite de pescado

  - Selenio

  - Zinc

  - Vinagre de sidra de manzana (una cucharadita en una vaso de agua cada mañana)

Por otro lado, quiero que sepas que es fundamental el cambio de hábitos y de estilo de vida para poder mejorar. 

*La información que se encuentra en esta página es sólo una sugerencia para mejorar tu salud.

 Si tienes sospechas de padecer algún trastorno de la tiroides, es mejor que te acerques a un especialista para su tratamiento.